Mapa conceptual es una técnica usada para la representación
gráfica del conocimiento. Un mapa conceptual es una red de conceptos. En la
red, los nodos representan los conceptos, y los enlaces representan las
relaciones entre los conceptos.
Elementos de los mapas conceptuales
Lo más llamativo de ésta herramienta, a primera vista, es
que se trata de un gráfico, un entramado de líneas que confluyen en una serie
de puntos. En los mapas conceptuales los puntos de confluencia se reservan para
los términos conceptuales, que se sitúan en una elipse o cuadrado; conceptos
relacionados se unen por línea y el sentido de la relación se aclara con
"palabras- enlaces", que se escriben con minúscula. Dos conceptos,
junto a las palabras- enlaces, forman una proposición. De acuerdo a Novak, el
mapa conceptual contiene tres elementos significativos:
- Conceptos
- Proposición
- Palabras de enlaces
Los mapas conceptuales pueden ser identificados por tres
principales características: la jerarquización, selección y el impacto visual.
- Jerarquización
- Selección
- Impacto visual
Usos
El mapa conceptual puede tener varios propósitos según el
trabajo, como por ejemplo:
- generar conceptos o ideas (brain storming, etc.) sobre algo o un tema.
- diseñar una estructura compleja (textos largos, hipermedia, páginas web grandes, etc.).
- comunicar ideas complejas.
- contribuir al aprendizaje integrando de manera explícita conocimientos nuevos y antiguos.
- evaluar la comprensión o diagnosticar la incomprensión.
- explorar el conocimiento previo y los errores de concepto.
- fomentar el aprendizaje significativo para mejorar el éxito de los estudiantes.
- medir la comprensión de conceptos.
- conocer los conceptos de los temas.
Cómo construir un mapa conceptual
Después de leer un texto, o seleccionando un tema concreto,
seleccionar los conceptos con los que se va a trabajar y hacer una lista con
ellos. Nunca se pueden repetir conceptos más de una vez en una misma
representación. Puede ser útil escribirlos en notas autoadhesivas para poder
jugar con ellos. Por ejemplo, de hacer un sencillo estudio sobre los seres
vivos.
Agrupar los conceptos, cuya relación sea próxima. Aunque hay
sitios donde se recomienda ordenar (paso número 3) antes que agrupar, es
preferible hacerlo primero: a medida que agrupamos, habrá conceptos que podamos
meter en dos grupos al mismo tiempo. De esta forma aparecen los conceptos más
genéricos.
Ordenar los conceptos del más abstracto y general, al más
concreto y específico.
4. Representar
Representar y situar los conceptos en el diagrama. Aquí las
notas autoadhesivas pueden agilizar el proceso, así como las posibles
correcciones. En este caso, no hace falta, puesto que se han representado los
conceptos desde el principio.
Esta es la fase más importante: a la hora de conectar y
relacionar los diferentes conceptos, se comprueba si se comprende correctamente
una materia. Conectar los conceptos mediante enlaces. Un enlace define la
relación entre dos conceptos, y este ha de crear una sentencia correcta. La
dirección de la flecha nos dice cómo se forma la sentencia (p. ej. "El
perro es un animal",...)
6. Comprobar
Comprobar el mapa: ver si es correcto o incorrecto. En caso
de que sea incorrecto corregirlo añadiendo, quitando, cambiando de posición los
conceptos.
Reflexionar sobre el mapa, y ver si se pueden unir distintas
secciones. Es ahora cuando se pueden ver relaciones antes no vistas, y aportar
nuevo conocimiento sobre la materia estudiada. Por ejemplo, nos damos cuenta de
cómo los animales y las plantas están relacionados, ya que la vaca come
plantas.
Biografía
- Novak, J. D. 2002. "Aprendiendo a aprender". Martínez Roca, D.L. 2002.
- Peña Antonio; Rubio Ana; Sánchez Ángela (2000) "Los mapas conceptuales en el aula". Editorial Magisterio.
- www.wikipedia.org






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